Sobre el Maestro Fernando Vallejo
De: Albeiro Rodas
De los autores más originales y significativos de la Latinoamérica contemporánea está Fernando Vallejo. Moldeado por la realidad de su patria, Colombia, se convirtirá en un referente obligado que llama la atención sobre la realidad nacional. Casado con ninguno, comprometido con nadie, víctima de los 179 años de soledad de Colombia, su espada es la pluma que no teme enarborar contra aquello que siente sospechoso de doblez, como ha sido usual en su país.
Dice que el autor debe escribir en primera persona y, aunque ello pueda ser algo relativo, en el fondo tiene la razón. Distanciarse del texto propio es como tirar la piedra y esconder la mano. No teme utilizar las agudas palabras del vulgo para designar la realidad que mira y es que llamar las cosas por su nombre es un acierto que sólo unos pueden tener. Recientemente "renunció" a la nacionalidad" con un discurso incendiario que motivó gran conmoción dentro de su país. El gesto en cambio tiene un poderoso efecto semántico que estremece a un país en donde los problemas se reducen a bellos discursos y exhortaciones vacías. Esperemos que Vallejo reciba bien pronto un reconocimiento internacional por su obra y por sus ideales, para que no solo sea premiada su perseverancia en cambiar la realidad macabra de su Patria, sino que sean premiados aquellos que sin tener voz y que son arrinconados sea por la miseria o por las balas, sean en él premiados. Albeiro Rodas (albeiror24@gmail.com)
Dice que el autor debe escribir en primera persona y, aunque ello pueda ser algo relativo, en el fondo tiene la razón. Distanciarse del texto propio es como tirar la piedra y esconder la mano. No teme utilizar las agudas palabras del vulgo para designar la realidad que mira y es que llamar las cosas por su nombre es un acierto que sólo unos pueden tener. Recientemente "renunció" a la nacionalidad" con un discurso incendiario que motivó gran conmoción dentro de su país. El gesto en cambio tiene un poderoso efecto semántico que estremece a un país en donde los problemas se reducen a bellos discursos y exhortaciones vacías. Esperemos que Vallejo reciba bien pronto un reconocimiento internacional por su obra y por sus ideales, para que no solo sea premiada su perseverancia en cambiar la realidad macabra de su Patria, sino que sean premiados aquellos que sin tener voz y que son arrinconados sea por la miseria o por las balas, sean en él premiados. Albeiro Rodas (albeiror24@gmail.com)
